Salinas Pliego, se le acabó la protección neoliberal
Es necesario que se aplique la ley a personajes como Ricardo Salinas y se descubra a los ojos del país, el actuar antinacionalista y pro yanqui de politicastros como Ricardo Anaya, Marko Cortés y el nefasto, Alejandro Moreno “Alito”, que suplican porque haya una intervención extranjera en México; aunque también hay otros funcionarios de la 4T, como Zoé Robledo que tienen mucho que explicar sobre posibles alianzas con Salinas Pliego. Esos monstruos que desde los meandros claroscuros del poder, amenazan al gobierno de la Presidenta Sheinbaum
(Segunda Parte)
Por Engels López Barrios
Especial para Cananea TV
Evidentemente que uno de ellos es Richi Salinas Pliego, flagrante violador de leyes, muy negado para tomar chocolate y pagar lo que debe, pero todo parece indicar que pronto le tocará su turno. Y después de que pague, sería oportuno revisar el término de la concesión de la televisora azteca, que podría verse para la derecha como un acto de autoritarismo, pero no creo que sea el caso contra un violador de la ley, contra un misógino declarado, contra un anticomunista rabioso que se ha manifestado abiertamente con desprecio a lo que define como clase jodida, gobiernícolas o comunistas de mierda, dónde estaría el autoritarismo contra un bato con tales características, sería en todo caso, un acto de justicia.

Otro Ricardo es el de apellido Anaya, refugiado por los gringos demócratas del mundo, propuesto en la lista del PAN para una senaduría pluri que le ha brindado el fuero necesario para seguir evadiendo la justicia, ese es otro monstruo escandaloso, gritón que también se burla de la justicia, es habilidoso hay que reconocer, maneja los números a su antojo y conveniencia política cuando analiza la deuda pero olvida o más bien se hace tarugo, que no es lo mismo el valor del peso hace cien años que a la fecha, es decir, su habilidad se convierte en estupidez cuando se le descubre y se exponen sus mentiras gracias a la existencia de redes sociales y comunicadores independientes.

El otro es Marko Cortés, ese neo ganadero con amplios conocimientos en materia del gusano barrenador, y con una total ausencia de oficio político, otro pluri sin mayor trascendencia política, no obstante que ambos cumplen su papel desestabilizador, lo cual queda demostrado porque nunca están de acuerdo en nada, son el reflejo de la peor época derechista, su juventud no ayuda a sus seguidores adoctrinados en tesis anticomunistas y neonazis yunqueros, pero no importa, a ellos como dirigentes tampoco les interesan sus militantes mientras continúen en el poder.
El otro monstruo sin duda es el tal Alejandro Moreno, ese de los peores, ya lo vimos en la cámara con sus porros, no merece mayor comentario.

Esos monstruos piden la intervención gringa en México, quieren someternos a un gobierno extranjero y lo gritan a sabiendas de que no serán censurados, que pueden decir lo que quieran libremente porque no estamos en una dictadura, de lo contrario, serían los primeros encarcelados.
Pero volviendo a los propios, hay monstruos que piensan que no serán vistos, Zoé Robledo Aburto, hijo de Eduardo Robledo exgobernador de Chiapas y aliado de lo más podrido de los exgobernadores chiapanecos identificados con los intereses de caciques y latifundistas, violadores sistemáticos de los derechos humanos de campesinos e indígenas, aunque digan que los hijos no son culpables de los actos de sus padres o madres, puede ser, pero no en todos los casos, la sangre es la sangre y el escándalo IMSS-Ricardo Salinas mostró el nivel de injerencia semi oculto que aún conserva el anticomunista de TV Azteca con áreas del gobierno federal como la que encabeza Zoé, donde tendrá que ser más claro, si hubo o no recursos destinados a Salinas Pliego, de ser así, lamentable papel de Zoé al ayudar al mayor deudor de impuestos anti 4T, de ser así, confirmado que la sangre es la sangre, que la educación que mamó de su padre la heredo, que es un monstruo como muchos y muchas, que no encajan en la política de la presidenta Claudia y del movimiento transformador. De no ser así, que siga y no haga caso.

Nótese la expresión de la presidenta Claudia cuando observa al director del IMSS en la mañanera, nótese la lucha discreta y estratégica de la presidenta que tiene que lidiar con muchos monstruos, los de afuera y los de adentro indiscutiblemente, pero nótese y entiéndase el temple para aceptar que sí existen, pero que ha sido necesario poner en la balanza, la coexistencia con estos monstruos que han aparecido en este claroscuro.
Nótese la diferencia cuando mira al experimentado Pablo Gómez con el tema de la reforma electoral.
Gramsci no define si los monstruos son unos buenos y otros malos, no obstante ello, se deduce que, en el claroscuro aparecen los que no quieren que nazca el nuevo, se resisten a la pérdida de beneficios acumulados por décadas, no pagar impuestos o pagar los menos que se pueda mediante acuerdos políticos, acuerdos con el viejo poder judicial para proteger sus intereses, acuerdos para ocupar escaños en el congreso, es decir, toda una vida llena de lujos, comodidades, dinero, complicidades, represión, desaparecidos y más, aquellos que se han beneficiado porque han dirigido sus empresas y han progresado, bien hecho, aquellos que han aprovechado indebidamente los otros recursos, que tengan claro pues, que ya pasamos a otro plano político, que el viejo régimen se fue por triste que sea para ellos, porque se les nota en sus expresiones no sólo esa tristeza sino el odio hacia un nuevo régimen con todo y las características naturales que lo conducen en su proceso, mismo que tendrá que mejorar conforme desaparecen los monstruos que no lo quieren.
Pero también existen los que sí quieren que ya no respire el que se va, que no vuelva después de toda una vida de estar jode y jode a las mayorías, a su vez, muy beneficiadas por este viejo que muere muy lentamente, gracias a la ayuda que le dan los otros monstruos que son, la derecha dentro de la izquierda, otra cuenta pendiente para la dirigencia de la 4T.
Por fortuna, aunque surgen en el claroscuro, también hay monstruos buenos, gracias al voto popular tendremos una nueva corte, por fortuna la vieja ya se fue, me refiero a la otra corte, bienvenidos Hugo Aguilar directamente de las comunidades originarias marginadas durante siglos de impunidad, bienvenida camarada Lenia Batres, directamente de la base social, y otros no menos importantes, de todas formas, estaremos pendientes de su gestión como parte de nuestra obligación crítica.
Pero es importante hablar de otros monstruos que son los nuevos partidos políticos que buscan registro.
Un delincuente preso en Matamoros, violador tumultuario de su mujer, de nombre Juan Peña Neder e identificado con las ideas de otro delincuente gringo de apellido Trump va en busca del Partido México Republicano, vaya que si es identificación con Trump, pero eso qué, lo importante es el financiamiento junto con la idea de crear un partido proyanqui en México, hay más de fondo.
No bueno, Guadalupe Acosta Naranjo, con el puro nombrecito sabemos de qué tipo de monstruo se trata, también quiere su partido, sí, su partido y el de los amigos bien acostumbrados por el viejo que ya se va, a esos lujos y comodidades a que me refería líneas arriba, y luego quién los acompaña, Xóchilt Gálvez, no bueno.
Eduardo Verastegui, ultraderechista que dice exaltar la familia y la moral con el surgimiento de su partido Conferencia de Acción Política Conservadora, válgame dios dirían los buenos cristianos, qué vergüenza, él si creé que la moral es un árbol que da moras.
No quiero solo criticar, me queda claro que hay que proponer, sabemos que tanto el partido como el gobierno son muy recientes, que por tanto el camino es largo y sinuoso, esto incluye que a falta de formación de izquierda de muchos hombres y mujeres que nunca estuvieron en algún partido, les sea más fácil gritar hasta en congresos, que quien critica le ayuda a la derecha, que seamos vendidos, incluso compañeros ya experimentados nos pueden criticar porque le hacemos el juego a la derecha y nos ponemos en riesgo de repetir el esquema de Bolivia y Argentina por nuestras críticas.
Mi mayor deseo es que continue la cuarta transformación, pero no puedo ser indiferente a lo que sucede dentro y fuera, por eso insisto en que la crítica es parte fundamental del ser humano que se asume de izquierda.
Imaginemos por un momento que no criticamos a aquellos que son la derecha dentro de la izquierda, que solo salen a decir que el crimen del presidente municipal de Uruapan Carlos Manzo no quedará impune, que se debe llegar hasta sus últimas consecuencias, y no es que no tengan razón, el problema es que lo dicen sin sentirlo, por decirlo, por no quedarse atrás, eso no es serio y hay que criticarlo.
Ahí están los medios de la derecha, Chumel, Alazruco, la marcha que destroza oficinas por ordenes de sus dirigentes, queda demostrado, se exhiben solos, pero hay que criticar porque el denominado golpe suave que consiste en desprestigiar, generar odio, fomentar violencia, así como infiltrar traidores, entre otras cosas, su éxito estará en función del grado de conciencia que tengamos como sociedad y la crítica también genera conciencia, por eso la importancia del debate que informe la verdad.
La rabia con que se expresan es inconcebible, mentarle la madre a la presidenta y al expresidente con ese odio no se debe permitir, porque una cosa es estar en desacuerdo, lo cual es válido, y lo otro es el intento de desestabilización social entre pueblos que han sufrido el mismo golpe, sean de cualquier partido o de ninguno.
Como estrategia de un gobierno que no reprime, esta bien, porque ciertamente no somos iguales, pero los límites que están siendo rebasados porque el gobierno no es represor, y sobre todo porque no podemos criticar, eso si nos puede llevar a sufrir lo que han sufrido los pueblos de Bolivia y Argentina.
Nada tienen que hacer los monstruos en un proyecto transformador, pero ahí están y hay que soportarlos, pero que no se nos vuelva costumbre, hay que combatirlos desde adentro, con argumentos, con inteligencia, con respeto incluso por qué no, pero diciéndoles la verdad de lo que son y representan, invitándolos a luchar por esa transformación a la que se incrustaron muy pragmáticamente, obligarlos a eso o exhibirlos con firmeza, sin tibieza, por el futuro de nuestro hijos y los que vienen, ya Marx, Engels, Lenin y muchos más hicieron lo propio, sigamos construyendo desde nuestras trincheras, hasta la victoria siempre.


