El pueblo Yoreme en la defensa de sus recursos naturales
Es necesario dar un vuelco radical en las políticas hacia el medio rural para cerrar la brecha, gestionar conflictos y llegar a acuerdos entre el gobierno y el pueblo pobre del medio rural, que se ve agobiado en toda la cadena de precios, donde los intermediarios y los industriales no pierden, ayudados por una burocracia corrupta; además, los despojos por grandes proyectos siguen alentando la migración y devastación de territorios, contra los pueblos originarios
La Carta Robada
Por Emilio López Gámez (*)
Especial para Cananea TV
Una nueva sociedad como es el caso de la mexicana necesita del apoyo, articulación, acuerdos entre gobierno y organizaciones, por ejemplo, campesinas. No existe burocracia que pueda sustituir el eslabón entre políticas gubernamentales, sus programas y los grupos de la sociedad rural. Para el Estado mexicano es necesario de pasos para establecer, en el campo que le corresponde, la articulación- con nuevos esquemas- para establecer una relación tersa entre sus políticas, sus programas con los grupos organizados rurales. Este es uno de los grandes errores de la 4t, pensar, por ejemplo, que una mano invisible estará dándole forma a las políticas públicas rurales.

Ya hemos comentado que México enfrenta una fractura estructural en la producción de alimentos que se caracteriza en el desplazamiento de la pequeña y mediana agricultura y cuyo efecto muy visible es la migración; por cambios en el patrón de cultivos, en el consumo nacional, por cambios en la comercialización interna e internacional, profundas transformaciones en las prácticas culturales, gasto público y programas de gobierno, y un contundente control en la producción de granos por parte de grandes empresas transnacionales (vía TLCAN Y T-MEC, por ejemplo) e imposición en aspectos centrales de las políticas públicas. A todo ello hay que agregar el caso de la explotación de los recursos y la super-explotación del campesinado, los jornaleros, las mujeres, los jóvenes.
Alto a los saqueos, despojos, robos de los recursos de los pueblos originarios y del campesinado
Saqueo y devastación de mineras, aumenta despojos a comunidades agrarias, lo mismo se observa con la puesta en marcha de grandes proyectos en comunidades y ejidos. El Estado mexicano está jugando un rol decisivo en los procesos de la acumulación del capital. En el camino, en el campo político, establece una distancia con la gente del campo, la clase campesina ve como buscan individualizarlos en sus prácticas productivas y como sus recursos son controlados para satisfacer los intereses de grandes empresas.

Detener la lógica neoliberal de despojar y expulsar al campesinado para que sea luego maltratado como migrante y violentado en los EUA.
Esto genera impactos gravísimos en el campesinado, con detrimento de las familias rurales, con una violencia que se genera desde diferentes fuentes. Esto es muy delicado para millones de familias productores de alimentos en el campo y los consumidores urbanos. Los productores campesinos ven como sus productos están permanentemente desvalorizados y tienen que abandonar el campo para sobrevivir, ya sea hacia las ciudades del país, o emigrar hacia los EUA.
El campesinado se ve agobiado por todos lados. En toda la cadena de precios, los intermediarios, los industriales no pierden; burocracia corrupta y comerciantes e industriales elaboran acuerdos en lo oculto para establecer precios que solo favorecen a estos eslabones de la cadena. En la mayoría de los productos rurales sólo se favorecen los grandes industriales y el gran comercio lo que opera en contra del campesinado, ya que los precios, de los productos rurales, están permanentemente desvalorizados para el campesinado, con precios de muerte lenta.
Precios de muerte y costos altos en el campo no pueden seguir siendo la base de una estabilidad que parta de la superexplotación
Existen tremendas implicaciones tan desastrosas que esto está acarreado impactos en:
- la falta de trabajo,
- la reproducción de la población rural,
- la migración,
- la desigualdad,
- la dependencia alimentaria,
- la violencia,
- la pérdida de sus territorios
- y el abuso permanente de parte de grupos de poder económico y político tanto nacionales como extranjeros.
Ya basta de saqueos y devastación a los pueblos indígenas y al campesinado
Aquí muestro parte de la inconformidad de grupos organizados en los territorios rurales dado el desacuerdo con el gobierno federal en el caso de megaproyectos que afectan su condición de vida, sus recursos naturales, sus espacios de reproducción: es el caso del proyecto en Ohuira en Sinaloa. El día 13 de agosto los grupos organizados declararon ante la insistencia del gobierno federal de seguir con ese proyecto (el gobierno federal no ha dado retroceso a la industria petroquímica, en este sistema de Topolobampo, Santa María y Ohuira.): Que van a tomar la justicia por propia mano, afecte o no afecte al capital extranjero que se está invirtiendo ahí. De ese tamaño está la cosa, dicen.

Se vienen pronunciamientos muy fuertes en contra de ellos, en contra del gobierno federal, comentaron, incluso acusan que las autoridades federales, están actuado en contra de los intereses de los pueblos originarios, no nada más de Ohuira, también de todo el país. “…usan – a los-pueblos originarios para el discurso, pero en los hechos están entregando la vida, el territorio y los bienes de ellos y sus ancestros, al capital extranjero. Los pobladores afectados, de las comunidades afectadas, acusan de mentirosos al gobierno federal, de que es mentira, el no mentir, no traicionar y no robar, que son exactamente igual o peores que los gobiernos que reemplazaron, PRI, PAN y ahora ellos. (tomado de Rio Doce. 13 de agosto de 2025)

La relación del gobierno federal y Morena con el campesinado y muchas comunidades cuya disputa tiene su base tanto en la producción de alimentos como en el uso de los recursos naturales no es exactamente suave. No se ve por ningún lado que las formas en cómo se gestionan los conflictos sociales que nacen de esos despojos que procesa el capital, en complicidad con burocracia corrupta estén en consenso con las comunidades directamente afectadas ni tampoco con demandas sociales derivadas de sus necesidades como productores de alimentos, siendo entonces doblemente afectados.
(*) Doctorado en Ciencias en Economía Agrícola por la Universidad Autónoma de Chapingo y experto en temas agrarios.


