PROCAMPO y PROAGRO, Instrumentos del TLCAN y el T-MEC; Producción para el Bienestar, ¿Nuevo Paradigma?

Programas agrarios de corte neoliberal van y vienen, empobreciendo a pequeños productores

El PROCAMPO se mantuvo hasta el año 2014, pasando de los apoyos a los precios de garantía a los apoyos directos, individuales, al ingreso donde con algunos cambios se propuso el PROAGRO Productivo, que funcionó hasta finalizar el sexenio de Peña Nieto; ambos programas representan el cambio estructural neoliberal e ilustra los aspectos de fondo de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y sus repercusiones en el hoy T-MEC

La Carta Robada

Por Emilio López Gámez (*)
Especial para CananeaTV

Quienes toman las decisiones económicas no son personas individuales, son empresas, naciones, sindicatos, gobiernos y organizaciones

La ideología, en las profundidades del neoliberalismo, niega la sociedad y establece que lo único que existe son individuos, parten del modelo del Homo economicus u hombre económico que nace de las entrañas de las teorías que aquí interesa cuestionar; buscan explicar el comportamiento humano en el mercado definiendo, cada uno de ellos, sus destinos, lo que hace innecesario al Estado.

El procampo y su nulidad como motor del desarrollo rural

Estas características no se cumplen, tal cual, en una realidad como la de los países del sur global. Ante tan apasionada defensa del individualismo en realidad, sabemos que quienes toman las decisiones no son habitualmente personas individuales. Son empresas, naciones, sindicatos, gobiernos, organizaciones” (“Sobre el individualismo metodológico. Un panorama actualizado de cuestiones y puntos de vista sobre un viejo asunto”, Juan Carlos García- Bermejo Ochoa, Universidad Autónoma de Madrid).

Resultados de los enfoques de los programas rurales individualizados. El engaño del PROCAMPO y el PROAGRO, instrumentos centrales de los acuerdos comerciales tipo TLCAN y T-MEC

Como lo señalamos en la anterior Carta Robada, parte de los resultados (que generaron la diáspora, millones de campesinos en pobreza, la crueldad y la violencia) de estos proyectos de individualización se pueden observar en los planes y programas de las últimas décadas.

Acuerdos comerciales y el programa PROCAMPO desacoplado

El PROCAMPO sí fue un programa desacoplado, pero de la realidad rural mexicana. Esto se puede observar al momento de analizar, por ejemplo, la política agrícola particularmente y las políticas públicas rurales, donde a través de programas compensatorios, según el discurso, se buscaba romper con las desigualdades entre productores norteamericanos y mexicanos. PROCAMPO se constituyó en uno de los principales instrumentos del TLCAN cuya idea central era desacoplar los apoyos del Estado mexicano al campesino, pasando de los apoyos a los precios de garantía a los apoyos directos, individuales, al ingreso.

Con el PROCAMPO se disminuyeron en realidad los apoyos-subsidios- al productor porque atendía parcialmente los problemas del campo dejando minimizados o destruidos los apoyos (en el marco de las políticas neoliberales) al crédito, la investigación, la asistencia, la infraestructura, control de plagas etc. (Manuel Ángel Gómez Cruz. Otros. 1993. “PROCAMPO o anti-campo”. CIESTAAM. Universidad Autónoma Chapingo).

Lo grave-señaló- serán las consecuencias en el mediano y largo plazo ya que al instrumentarse “dará el golpe de gracia a la agricultura mexicana”. Por lo tanto, los subsidios, al cambiar los instrumentos y naturaleza del presupuesto en realidad se redujeron y nunca lograron los objetivos compensatorios prometidos. Sí logró, en cambio, el desastre que actualmente vive el campo y sus productores y familias.

PROCAMPO, tuvo como objetivo mejorar los ingresos de 2.2 millones de productores de autoconsumo. Sin embargo, se presentó una disparidad para los pequeños productores; ya que el pago fue en función de la superficie cultivada “… así un productor con poca superficie y muchas necesidades recibiría mucho menos que los grandes productores de mayores recursos.

De esta forma, con PROCAMPO, los pequeños productores recibieron menos apoyos y los recursos fueron totalmente insuficientes, si bien son paliativos…” (Mario A. H. chontal y otros. 2021. De PROCAMPO a Producción para el Bienestar. de una política para incentivar la productividad hacia una política del bienestar. Editorial ©red iberoamericana de academias de investigación a. c.). El PROCAMPO se mantuvo hasta el año 2014, donde con algunos cambios se propuso el PROAGRO Productivo, que funcionó hasta finalizar el sexenio de Peña Nieto. PROCAMPO y PRO agro representan el cambio estructural neoliberal e ilustra los aspectos de fondo de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y sus repercusiones en el hoy T-MEC.

Los análisis de los acuerdos comerciales, como en el caso del PROCAMPO, y otras acciones “…desencadenó la implementación de programas en el sector con una lógica de liberación económica y de mercado y un gasto público que favoreció principalmente a los productores medianos y grandes (Fox & Haight, 2010). Se estimuló el desarrollo y afianzamiento de la agricultura comercial y la exportación, así como un mayor rezago en la agricultura de pequeña escala (Gómez Oliver & Tacuba Santos, 2017). Citados por Chontal.

EL GASTO RURAL O VENDER HUMO A LOS PRODUCTORES. LO QUE NO SE PUEDE REPETIR AHORA CON EL T-MEC

El gasto público rural a lo largo de más de 30 años (de PROCAMPO, pasando por PROAGRO y luego Producción para el Bienestar) a pesar de que ha estado permanentemente determinando las decisiones gubernamentales, y de los productores, apareció, para los gobernantes, y en los análisis, en un segundo plano. Pero las organizaciones campesinas estuvieron siempre observando las limitaciones y los cambios registrados en el gasto público, para favorecer primero el TLCAN y luego el T-MEC señalando las grandes deficiencias de los programas.

PROAGRO, otra invención neoliberal con Peña Nieto

En el neoliberalismo, con el hommo economicus por delante, surgen algunas interrogantes : Cómo los gobiernos han ofrecido, en un primer paso, al momento de echar a caminar los programas, “el moro y el oro” a los productores rurales y luego al final, cuando se trata de ver los resultados, los mismos gobernantes, fans del individualismo, y de la austeridad, que sabían de antemano las grandes limitaciones del gasto, propusieron e instrumentaron programas imposibles de cumplir, dados los tremendos ajustes estructurales del gasto.

Sabían, los gobernantes, que estaban en los acuerdos comerciales, ofreciendo a la pequeña y mediana agricultura y a su producción de granos, a cambio de otros beneficios, que favorecían a la gran agricultura de exportación, sobre todo y exponiendo al país a la dependencia alimentaria. En realidad, “Los objetivos colaterales del programa-se refiere a PROCAMPO- no se cumplieron, para productores minifundistas (…) no se estimuló la organización de los productores, no se incrementó la competitividad de las cadenas productivas ni se frenó la degradación del medio ambiente (Zarazúa-Escobar et al., 2011), citados por Chontal. La gráfica muestra la realidad del gasto de esos programas.

PRODUCCIÓN PARA EL BIENESTAR (PpB) ¿CAMBIO DE PARADIGMA?

En 2018, con el cambio de gobierno, dejó de operar PROAGRO, ocurriendo una transformación hacia el programa Producción para el Bienestar. El programa –según el DOF, diciembre 2025- establece que PpB inició su operación en 2019 con los productores de la pequeña y mediana escala registrados en el padrón de PROAGRO productivo. El programa, de -acuerdo a Chontal- “…se enfoca esencialmente en los productores de pequeña y mediana escala y se orienta la producción de alimentos con prácticas agroecológicas y sustentables…”, Estos objetivos de PpB tienen un sentido sustantivo diferente a los dos programas PROCAMPO Y PROAGRO, que habrá que analizar en otras Cartas Robadas.

Producción para el bienestar, pan con lo mismo

De acuerdo al DOF, diciembre 2025, el PpB se caracteriza por fortalecer la producción de granos básicos como parte de la estrategia de soberanía alimentaria, fomentar la adopción de prácticas agroecológicas, basados en el uso de insumos orgánicos y el uso de plaguicidas biológicos o insecticidas orgánicos.

Aun con ese horizonte que podría cambiar el rumbo de la agricultura y de la economía nacional, es urgente atender la problemática de las familias y las organizaciones campesinas de los productores que como los del FNRCM vienen planteando (fuera granos del T-MEC) en el marco de la negociación del T-MEC.

Es ahora de mucha relevancia, aplicar los principios de la 4T y no volver a llevar a las familias rurales- en procesos recursivos- con programas que, como quedó claro, en esta reflexión, resultan en desastre. Se requiere de no repetir la ineficacia y lograr un muy buen nivel de eficiencia.

(*) Doctorado en Ciencias en Economía Agrícola por la Universidad Autónoma de Chapingo y experto en temas agrarios.

 

https://www.facebook.com/cananeaTV/posts/pfbid02YHEocJYaq4kPtvkcAbor6SSFH3uLBLvjcq9RNjohxKU9hzd2uqyxjoh68xiA4Hcil

Visitas: 1131
Hoy:  5
Global:  6051995