Campesinos inertes ante poderosos intereses empresariales en México
Actualmente se da una competencia que oculta las desigualdades estructurales reales, entre productores rurales, por ejemplo, mexicanos y norteamericanos en los tratados comerciales como el T-MEC, o al interior de las economías nacionales
La Carta Robada
Por Emilio López Gámez (*)
Especial para Cananea TV
LOS CONDUCTORES DE LAS POLÍTICAS GLOBALES Y LOS FUNCIONARIOS DE LOS GOBIERNOS EN AMÉRICA LATINA, HAN SIDO FORMADOS EN IDEOLOGÍAS QUE PONEN MUY EN ALTO EL EGOÍSMO, EL INDIVIDUALISMO Y EN LOS PROGRAMAS DE APOYO, POR EJEMPLO, RURALES; HACEN SUS REGLAS DÁNDOLE LA ESPALDA A DESIGUALDADES ESTRUCTURALES, ECONÓMICAS EN LO GENERAL, TECNOLÓGICAS, Y DE TODO TIPO, E IGNORAN O SE LES OLVIDA LAS FUNCIONES BÁSICAS DEL ESTADO.

El filósofo Byung- Chul Han autor del libro, La Sociedad del Cansancio, en su reflexión sobre la sociedad neoliberal comenta (citado por Gabriela Quintero) en relación al tema que hemos venido desarrollando sobre el individualismo, lo que podemos asociar con el desenvolvimiento del marco teórico económico, predominante actualmente en la mayoría de las sociedades (por supuesto México) con todas sus variedades de capitalismo: “La sociedad del cansancio comienza cuando su autor nos presenta al hombre de la modernidad tardía como el Prometeo cansado, un ser agotado que es constantemente devorado por su propio ego, es víctima y verdugo a la vez, y su libertad es una condena de autoexplotación…” ” (Gabriela Quintero Camarena 2017, Universidad Autónoma de Baja California, Culturales, año I, número 2).
La sociedad del cansancio expone los resultados de una sociedad capitalista que nos permite pensar, al relacionar el pensamiento económico y sociológico que ésta no puede ser comprendida sino es a través de los resultados del mercado del capitalismo (en todas sus variaciones de capitalismo) en donde este mercado, desde nuestra perspectiva, está obviamente contaminado por intereses transnacionales, tratados comerciales (como el T-MEC) y que sus resultados como es la exclusión de los productores rurales no está determinado solo por el poder del individuo, sino también por poderes externos.
Esta sociedad explicada con argumentos de carácter económicos reduce los individuos a su propia naturaleza biológica, “despojada de derechos políticos, protecciones legales o participación”. En la sociedad del Cansancio, “El hombre va ejerciendo su autonomía y se convierte en víctima y victimario porque se explota a sí mismo, no tiene sobre él un poder que lo presione, está dentro de él, y para el autor no hay presión más dura que la auto-exigencia”. En nuestra perspectiva hay también poderes externos sobre todo considerando las economías de América Latina.
Ese individuo-el que refiere Byung Chul Han- está cargado de positividad, que se refiere a toda la energía y desgaste que emplea el sujeto de rendimiento a “hacer” lo que quiere (…) al vivir en aislamiento, el sujeto sólo puede preocuparse por sí mismo…” Byung sostiene que, en la sociedad del siglo XXI nada es imposible, pero: “No poder-poder-más conduce a un destructivo reproche de sí mismo y a la autoagresión”. “…es un ser que vive atomizado y es todo, menos pasivo.
Se autoexplota y vive hiperactivo e hiperneurótico”. Esta sociedad es la viva imagen de las sociedades altamente capitalizadas. Pero es la aspiración de las dirigencias de muchos países pobres.
Con el sujeto de la modernidad tardía (marcada por la tecnología digital) no queda tiempo para la vida comunitaria.
El sujeto de la modernidad tardía pasa sus días en una constante aceleración que lleva a la hiperactividad, de la que está condenado al agotamiento profundo. “El agotamiento que sufre el sujeto de la modernidad tardía, Byung-Chul Han lo presenta como agotamiento del alma, que es tan fuerte que no queda fuerza para la vida comunitaria. Para el autor, es un cansancio a solas, que es más violento y peligroso” (Gabriela Quintero)
El marco macroeconómico, el mercado, los tratados comerciales y el Prometeo cansado
La conexión de esta crítica a la soledad del individuo en la sociedad del rendimiento, la sociedad del cansancio, tiene una relación profunda con el mercado, con la sociedad capitalista, del capitalismo más voraz, de toda la variedad de capitalismos en algunas de las reflexiones como la siguiente: al referirnos a la libertad del sujeto (al que se refiere Byung-Chul) desde una perspectiva de A. Smith o el mismo Hayek, comenta Gutiérrez German: “…todo hombre puede intentar ser lo que quiere ser, con base a su propio esfuerzo (…) en un marco de reglas que son las mismas para todos y de un mecanismo impersonal que determina que lo obtenido, o lo no obtenido o perdido se ha logrado con base en los propios esfuerzos, obviamente individuales. Aquí está el perfil del “emprendedor”. El expresidente mexicano V. Fox en una reunión con campesinos les dijo palabras, palabras menos: a todos ustedes los voy a hacer empresarios.
La desigualdad se soporta si está determinada por el mercado, será la competencia la que pondrá a cada quién en su lugar (Hayek).
Gutiérrez, retoma a Hayek: Entonces “La desigualdad se soporta y afecta mucho menos a la dignidad de la persona si está determinada por fuerzas impersonales (…) En una sociedad de régimen de competencia no hay menosprecio para una persona…” (Gutiérrez G. 1998. Ética y Economía en Adam Smith y Friedrich Hayek. U. Iberoamericana). El centro teórico de los impulsores del individualismo (combinando algunas ideas de Hayek, los economistas neoclásicos, pensadores de la escuela de Chicago y Byung Chul entre otros) en los programas de los gobiernos, impulsores del sujeto esforzado (que crítica Byung Chul), aquel que puede triunfar con base en la competencia (una competencia que oculta las desigualdades estructurales reales, entre productores rurales, por ejemplo mexicanos y norteamericanos en los tratados comerciales como el T-MEC o al interior de las economías nacionales), remata así: El mercado no determina quién es triunfador o perdedor, es el sujeto mismo el que o es exitoso o un fracasado; el primero lo es porque sabe leer al mercado adecuadamente; porque, entiende sus reglas, ambos forman parte de la sociedad del cansancio y son libres para auto-explotarse.

Es un hecho-escribe Gutiérrez en su análisis y crítica de Hayek – que “… las decisiones particulares en un sistema de mercado afectan a terceros. Pero no se sabe a quién. No son decisiones tomadas contra nadie en particular (…) La moral es un fenómeno de la conducta individual y fuera de la responsabilidad individual no hay bondad ni maldad. Y sólo hay responsabilidad si hay libertad tanto para hacer el bien como para hacer el mal”.
En ese sentido el individualismo implica la libertad del individuo de hacer el mal, contra otros y contra sí mismo, en esa carrera desgastante por tener éxito. Gutiérrez cita a Hayek: Los individuos que puedan contar con las mayores oportunidades de éxito “…a lo más que cabrá recurrir es a excluir a aquellos elementos que se muestren incapaces de adaptarse a las normas requeridas”

Si para Marx el poder está concentrado en el Estado, que garantiza el dominio del capital sobre el trabajo, para dar forma a la explotación del trabajador; para Foucault el poder no está concentrado en el Estado ya que circula por toda la sociedad, es decir en toda relación social, existen relaciones de poder conscientes o inconscientes; hay relaciones inherentes de poder de unos agentes sobre otros. (Hernán Fair “Una Aproximación al pensamiento político de M. Foucault”. Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM). Desde estas perspectivas, el Prometeo cansado de Byung Chul está en este debate de relaciones de poder, donde, el individualismo neoliberal, el individuo posee la “libertad” para autoexplotarse.
En la Sociedad del cansancio todos somos Homini Sacri
Como ya vimos, pasamos de la interpretación del poder centrado en el Estado con Marx a otro tipo de poder desde la perspectiva de Foucault donde el poder se centra en una sociedad disciplinaria. En cambio, para Byung Chul Han ya en el siglo XXI hemos dejado atrás la sociedad disciplinaria de Foucault y pasamos a una sociedad del cansancio (con “emprendedores” compitiendo en el mercado).
Estas caracterizaciones, son complejas y amplias pero invitan a reflexionar y de alguna manera acercarse a la realidad rural, sobre todo cuando los gobiernos quieren hacer de sus productores “empresarios” que compitan en los mercados internacionales y luego si fracasan, concluyen que esos productores “no son capaces de leer el mercado” de entender por ejemplo la Bolsa de Chicago u otras lonjas del mundo y entonces lo que resulte (como el control de la producción agropecuaria global por parte de los EEUU) no es un problema social, o una situación de Estado, sino que será responsabilidad del individuo.
(*) Doctorado en Ciencias en Economía Agrícola por la Universidad Autónoma de Chapingo y experto en temas agrarios.


