En foros como la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), se ha establecido que este concepto no se refiere solo a la tierra, sino también a los bosques, los océanos, los ríos, las zonas costeras; es decir, los territorios, maritorios y acuatorios, de tal forma que la soberanía alimentaria y la agroecología deben estar en el centro de la reforma agraria
La Carta Robada
Por Emilio López Gámez (*)
Especial para Cananea TV
Anteriormente aquí en la Carta Robada llevamos a cabo, hace algunos meses, comentarios a la realización de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), la cual ya se llevó a cabo ahora en febrero de 2026. En la víspera de la II Conferencia Intergubernamental histórica sobre reforma agraria y desarrollo rural, cerca de 300 delegados, delegadas, que representan a campesinos, Pueblos Indígenas, pescadores artesanales, pastoralistas y trabajadoras rurales—organizados a través del Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP)—llegaron a Cartagena para el ‘Foro de Pueblos y Movimientos Sociales: Unidos por la Tierra, el Agua, los Territorios y la Dignidad’, que se llevó a cabo del 22 al 23 de febrero en Cartagena de Indias (Boletín Tierra, CLOCVC, 24 febrero 2026).

Enfatizaron que: “Dos décadas después de la primera Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20) las crisis en torno a la tierra, el agua, los bosques y los océanos se están intensificando, ya que los recursos se concentran, mercantilizan y deterioran cada vez más.”
Desde 2006, señalan, hemos llevado (CLOC.VC, 2026) a cabo campañas exitosas por marcos normativos globales significativos, incluyendo las Directrices sobre Tenencia (2012), la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP, 2007) y la Declaración de la ONU sobre Derechos Campesinos (UNDROP, 2018). “Estos instrumentos internacionales de derechos humanos afirman que los estados tienen el deber de garantizar el acceso equitativo y el control y otros.

Sin embargo, la implementación de políticas, programas y mecanismos que aseguren los derechos de los pueblos rurales y fortalezcan el desarrollo rural sigue siendo profundamente inadecuada.” Por ejemplo, es necesario “traducir las obligaciones y compromisos de los Estados, así como los principios de derechos humanos, en políticas públicas redistributivas que pongan los territorios bajo el control de quienes alimentan, protegen y cuidan al mundo” y con ello superar la visión tecnocrática hoy dominante.
La visión de los campesinos y pueblos indígenas, la visión colectiva de una «Reforma Agraria Integral y Feminista» se basa en el siguiente marco (CLOCVC, 2026): Reconocimiento: Respetar y proteger los sistemas de tenencia colectiva Redistribución: Asegurar la transferencia equitativa de tierras, poder y riqueza a campesinos sin tierra, mujeres y jóvenes, estableciendo límites a la propiedad de tierras corporativas. Restitución y Reparación: Devolver el control a quienes han sido despojados por la colonización, los conflictos y los desalojos forzados, Regulación: Implementar regulaciones estrictas de interés público para limitar la influencia de las fuerzas del mercado y la especulación financiera sobre los bienes naturales.
Algunas de las demandas en la Conferencia fueron: Responsabilidad Corporativa y Justicia Financiera, es decir, “Poner fin a las apropiaciones de recursos por parte de corporaciones y «desfinanciar» la tierra y el agua, sacándolas de la lógica de los mercados especulativos”. “La lucha por la reforma agraria hoy es inseparable de la lucha contra el colapso ecológico y la expansión imperialista.”

Destaco ahora algunas de las declaraciones fundamentales del Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP) en la clausura de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20):
Declaración política: sesión de clausura ciradr+20
28.02.2026, Cartagena de indias, Colombia
Los Pueblos Indígenas y los movimientos sociales nos presentamos hoy ante ustedes para expresar nuestra unidad inquebrantable, “Hemos trabajado para esta Conferencia junto con el Gobierno de Colombia” (…) Colombia se ha pronunciado en contra del imperialismo y sus agresiones contra pueblos hermanos. “No aceptaremos ninguna decisión que represente un retroceso en los derechos reconocidos.” En esta parte de la declaración se refiere a los derechos reconocidos por la ONU y la exigencia de precisión en el uso de conceptos en relación al uso de “comunidades locales”. Se señaló que: “…los Pueblos Indígenas no deben agruparse con un conjunto indefinido de comunidades que pueden tener derechos e intereses muy diferentes.”
En esta declaración es central el siguiente resumen de algunos principales contenidos ya que arrojan bastante claridad sobre el concepto de Reforma Agraria Integral: “La reforma agraria del siglo 21 debe ser inclusiva para todos los pueblos: Pueblos Indígenas, campesinos, pastores móviles y nómadas, pescadores, mujeres, jóvenes, personas de género diverso, trabajadores, comunidades afrodescendientes y agricultores familiares.
La reforma agraria no se refiere solo a la tierra, sino también a los bosques, los océanos, los ríos, las zonas costeras – nuestros territorios, maritorios y acuatorios. La soberanía alimentaria y la agroecología deben estar en el centro de la reforma agraria. No se trata de enfoques técnicos, sino de formas integrales en las que nosotrxs, como pueblos y sociedades, nos relacionamos entre nosotros y con la Madre Tierra.” “Expresamos nuestro profundo reconocimiento por la importancia de esta Conferencia. Ha permitido volver a situar la reforma agraria en el centro de la agenda multilateral.
No podemos aceptar la declaración de esta. Sin embargo, continuaremos nuestra lucha y nuestro trabajo para que los conceptos que socavan los derechos de los Pueblos Indígenas y los de otras comunidades rurales sean eliminados de las convenciones internacionales. Hacemos un llamado a todos los gobiernos para que mantengan con nosotrxs un diálogo de buena fe sobre las cuestiones de los Pueblos Indígenas…” (Boletín Tierra, febrero 2026) “La lucha por la reforma agraria hoy es inseparable de la lucha contra el colapso ecológico y la expansión imperialista ¡Globalicemos la esperanza! ¡Globalicemos la lucha! ¡Reforma agraria ya!
(*) Doctorado en Ciencias en Economía Agrícola por la Universidad Autónoma de Chapingo y experto en temas agrarios.
Imágenes: (Boletín Tierra febrero 2026), los autores de las fotografías forman parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo –La Vía Campesina.


